Fecha del encuentro: 16 – 18 noviembre 2018

  • El dolor es un ingrediente de la vida, difícil de manejar sabia y solidariamente.

  • Dónde están las principales dificultades para vivirlo adecuadamente.

  • Cómo manejar sabiamente el dolor para no convertirlo en un sufrimiento que queme nuestra persona o un lugar para “protegernos” del dolor ajeno.

  • La “resiliencia” una manifestación de la posibilidad de convertir el dolor en un lugar de crecimiento personal y social.

Jesús de Nazaret se tomó en serio su dolor personal y el de su pueblo.

Emma Martínez Ocaña

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